sábado, diciembre 25, 2010

Y para que no digan que soy un amargado, les dejo un video de regalo navideño

The Good Little Bunny with the Big Bad Teeth from Foolish K. Bunny on Vimeo.



El Conejito de la mala dentadura, de Jessica Borutski. Soy fan.

Feliz navidá.

martes, diciembre 21, 2010

Para contrarrestar tantos villancicos



"No W", de Ministry. Una de mis bandas favoritas.

viernes, diciembre 17, 2010

Inventario (mi año en libros)

He leido con atención varias de las entradas del blog de Hermano Cerdo donde escritores de toda Hispanoamérica comparten sus lecturas de este agonizante MMX.

La idea me gusta y me la robo, con mis mejores lecturas de este año. Puristas, abstenerse.

Primero, los 5 mejores libros que leí en español

Temporada de caza para el león negro, de Tryno Maldonado.
Novela compacta sobre un artista marginal que alcanza a lamer el éxito. Trágica, divertida, emotiva y cruda a la vez.

Ojos que no ven, corazón desierto, de Iris García Cuevas
Género policiaco. Iris es la cuentista más dura de este país. Quiero leer una novela de ella.

Tardarás un rato en morir, de Imanol Caneyada
Otra novela negra sobre un político mexicano caido en desgracia, que huye a Montreal en compañía de su asesor. Dura, despiadada y con un ritmo veriginoso.

El mecanismo del miedo, de Norma Lazo
Dejen de leer las novelas de Crepúsculo. Si alguien sabe escribir Literatura de horror (así, con mayúscula) es Norma.

Bestiaria vida, de Cecilia Eudave
Una monstruosa familia disfuncional. Literalmente.

Elemental, mi querido Chaplin, de Rafael Marín
El título lo dice todo. Brillante pastiche holmesiano de vocación posmoderna que disfrutaría más de un lector de Vila-Matas.

Y en lengua extranjera

The Graveyard Book, de Neil Gaiman
Me volví a enamorar de Gaiman con esta novela juvenil, reelaboración de The Jungle Book, de Rudyard Kipling (por favor, no se remitan a la película de Disney). Sólo que en lugar de ser un niño educado por animales en la selva, éste es adoptado por los fantasmas de un cementerio.

El andar del borracho, de Leonard Mlodinow
Ensayo de divulgación acerca de cómo el caos y el azar gobiernan nuestras vidas, y nuestra obsesión por intentar controlarlos. Un libro brillante, lástima de la torpe traducción al español,

Software, de Rudy Rucker
Hay un mundo paralelo donde Rucker, matemático de profesión y cyberpunk primigenio, es tan grande y famoso como Don DeLillo o Thomas Pynchon. Porque es igual de talentoso. Y éste libro, sobre la condición posthumana, lo demuestra. Primera parte de la tetralogía Ware, que además se puede descargar gratuitamente (en inglés) aquí. Enjoy.

The Power of the Dog, de Don Winslow
La mejor narconovela sobre México la escribió un gringo. Recomiendo leerla en inglés por todo el juego del spanglish, pero hay una traducción en Random House Mondadori. Monumental.

Historias imposibles, de Zoran Zivkovic
Un cuentista serbio que tiene deudas gigantescas tanto con Borges como con Philip K. Dick. Intertextual y lúdico, un libro de cuentos brillante.

Slam, de Lewis Shiner
Otro cyberpunk del grupo original, que no tuvo la suerte de William Gibson. En mala hora porque es brillante. Punks, patinetos, anarquistas, pirómanos y una anciana excéntrica que deja su fortuna a sus decenas de gatos. La mejor novela que leí este año. Publicada originalmente en 1990 y tristemente desdeñada por el mercado y la crítica. Una joya (y el primer capítulo se pude leer en inglés acá).

El mundo y sus demonios, de Carl Sagan
Este hombre es mi héroe. A él le debo mi vocación científica (que no seguí, pero esa es otra historia). En éste, su último libro, se lamenta del avance del pensamiento mágico y la superstición en detrimento del pensamiento racional. Escrito hace 15 años, es rabiosamente vigente. Buena traducción de Planeta.

jueves, diciembre 09, 2010

Mi muy personal 9 de diciembre

Hace treinta años una compañerita del segundo B de la Primaria Bélgica llegó a contarme por la mañana que el día anterior habían matado a John Lennon. Teníamos ocho años.

Hace dos años, en las primeras horas de la madrugada Rebeca me despertó para decirme que estaba sintiendo contracciones. Había iniciado el trabajo de parto.

Hace treinta años el mundo era un lugar completamente disferente. Jimmy Carter despachaba en la Casa Blanca. Leonid Brezhnev encabezaba el gobierno soviético. José López Portillo surfeaba en la cresta de su popularidad.

Había Guerra Fría pero no internet. Los niños aún leían cómics pero ya la televisión dominaba al mundo.

Hace dos años yo era una persona completamente diferente. Ya había internet.

Mi amiga de la primaria contó que Lennon se quedó tirado, muerto sobre la banqueta. A la fecha me conmueve saberlo.

María nació de parto natural después de unas doce horas de iniciadas las contracciones. Estuve presente y todavía me conmueve el referirlo. Aturdido, después de verla salir completa y sana del vientre de su mamá, del amor de mi vida, corté su cordón umbilical. Mi vida había cambiado para siempre. Acababa de vivir el instante más feliz de mi existencia.

Nunca me gustaron los Beatles, prefiero a los Ramones, que son los Beatles de los punks. Pero con Rebeca aprendí a escucharlos. Ahora a María le gusta lo mismo bailar "Drive my Car" que "Somebody Pur Something in My Drink". Pero lo que más le prende es bailar "La cumbia de los pajaritos".

Hay quien dice que durante los cuarenta años que Lennon vivió el mundo fue un mejor lugar. Yo puedo dar fe que desde hace dos años que María habita este planeta, mi mundo es mucho mejor.

Feliz cumpleaños, gotita de miel.

viernes, diciembre 03, 2010



FIL 2010

Tuve un paso breve pero muy provechoso por la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Regresé con la pila cargada y muchas ganas de hacer proyectos. Aprovecho para invitarlos a que se den una vuelta por el Encuentro de Historieta y Caricatura que se organiza en el marco de la FIL hoy viernes y mañana sábado. Un saludo a los compas que andan por allá.

Por mi parte les dejo unas fotos de mi paso por la Feria, el fin de semana pasado:


Fui a presentar las novelas gráficas de Betteo y Augusto Mora, Mundo invisible y el Maizo, respectivamente, ganadoras en empate salomónico del concurso organizado por Editorial JUS. Los libros quedaron guapísimos y puedo decir oficialmente que ambos tienen las ediciones más vistosas que se hayan hecho de cómic mexicano hasta ahora.


En la foto, Toño Ramos, editor de JUS y carnal querido, Augusto, Pato Betteo y su atento y seguro, en el stand de JUS. Desgraciadamente no hubo tiempo más que para tener apenas unos ejemplares de impresión digital que volaron en la presentación, pero estén pendientes para inicios de año, donde seguro que se les hará una promoción intensiva, Por lo pronto estarán en la Feria de Minería, en el marco de la segunda jornada de cómics, pero sobre ello hablaré a su tiempo.



Finalmente no pude ceder a la tentación de tomar una foto de Espiral en el stand de Santillana. Se diluye entre ese mar de novedades, pero ahí está. Es de los stands más grandes así que no hay pierde. Los Viajeros, la antología de ciencia ficción mexicana que hice también se puede conseguir en el stand de SM. Ambos son fáciles de encontrar. Si van por allá, échenles un ojo, ambos están a muy buen precio.

Y no dejen de visitar el puesto de Sexto Piso, que trae una generosa colección de novelas gráficas.


Finalmente, una imagen inquietante con la que me topé en el aeropuerto de Guadalajara, en una tienda de artesanías. ¿Será que los calendarios aztecas y las calaveritas muerden?

miércoles, noviembre 24, 2010

Mañana, en Vértigo


La gente de Toloache me invitó a diseñar un nuevo juguete para su serie sobre sal, lo cual es un honor.

La colección se presenta este jueves en Vértigo Galería (Colima 23 A en la Roma), ahí mismo donde aún se puede visitar "Historias de robots". La cita es mañana a las 19:30 horas. Por allá los esperamos.

martes, noviembre 23, 2010

Una entrevista en Indio TV sobre mi expo "Historias de robots". Se puede ver aquí.

Pura vanidá...

domingo, noviembre 21, 2010






Mis dos minutos con Jaime Hernández de Love & Rockets

Me le acerqué tras acabar su plática. Él iba con prisa a firmar libros. El diálogo fue en inglés.

Bef: Hola, soy un comiquero mexicano, perdona que haga una pregunta tan pendeja pero, ¿es cierto que la banda de rock les fusiló el nombre?

Jaime: Sí.

B: ¿Los demandaron?

J: No teníamos el dinero para hacerlo.

B: ¿Y es verdad que Alan Moore fue el que les roló a ellos sus cómics?

J: Sí.

Y se fue.

(En la Feria del Libro de Miami, que tiene una mini comicon).


Jaime Hernández, uno de mis héroes. Atrás a la izquierda, su hermano Beto. Foto tomada de la Wikipedia (yo no llevaba cámara, carajo).




domingo, noviembre 14, 2010


Los Viajeros en Guadalajara

Esta semana haré un viaje relámpago a la capital de Jalisco, invitado por Cecilia Eudave y Vanessa García Leyva.

El martes presentaremos Los Viajeros: 25 años de ciencia ficción mexicana en la librería del Fondo de Cultura Económica, sita en Avenida Chapultepec 198. La cita es a las 19:30 horas. Me acompañaran Cecilia Eudave y Rafael Villegas, ambos autores incluidos en la antología.

Están todos invitados.





viernes, noviembre 05, 2010



Tercera llamada.

Hoy se inaugura mi expo Historias de robots en la galería Vértigo (Colima 23 A, Col. Roma, entre Cuauhtémoc y Morelia). A partir de las 20:00 horas, al alimón con una expo de Mitch O'Connell.

20 imágenes digitales de 20 x 20 cm. Edición limitada de 20 ejemplares de cada una, firmadas y numeradas por el autor. Estarán a la venta a precios bastante accesibles. Cada imagen va engalanada con un minicuento de Alberto Chimal.

Por allá nos vemos.

lunes, noviembre 01, 2010



Ah, por cierto...




Espiral, mi nueva novela gráfica está por llegar a las librerías. La publica Alfagura, de manera que debe tener una distribución decente. Pídala en su librería favorita a un precio irrisorio.





(Lo cual, aunado a la próxima aparición de novelas gráficas de Augusto Mora y Patricio Betteo (ganadoras del concurso convocado por editorial JUS) y del anuncio para inicios de 2011 de nuevos libros de Juanele, Adrián Pérez Acosta y Cecilia Pego en Editorial Resistencia y de R.G. Llarena, Axel Medellín y Milton y Felipe Sobreiro en Caligrama es señal inequívoca de que se vienen buenos tiempos para el cómic de autor nacional.)

Un cómic dentro de otro cómic dentro de otro cómic, sin un solo diálogo. Con comentarios en la solapa de Peter Kuper y Hunt Emerson.

Pero más sobre Espiral después de inaugurada mi expo este viernes 5 en Vértigo Galería (ver post anterior)...

jueves, octubre 28, 2010

Historias de robots: Primera Llamada





El próximo viernes 5 de noviembre a las 20:00 horas inauguro mi exposición Historias de Robots en Vértigo Galería.

Se trata de un asunto muy importante para mí pues con ella celebro 20 años 20 de carrera profesional como monero/dibujante/ilustrador/grafista.

La expo está compuesta por 20 imágenes digitales de robots, de 20 x 20 cm, cada una acompañada (miren qué honor) por un minicuento de mi admirado Alberto Chimal.

Se trata de una edición limitada. De cada imagen hay veinte copias firmadas y numeradas por su atento y seguro servidor. Se pueden comprar individualmente o paqueteadas.

Así que aparten el primer viernes de noviembre y celebren conmigo en Vértigo, Colima 23 local A, a media cuadra de Cuauhtémoc, en la colonia Roma.

jueves, octubre 21, 2010

Desde los seis años tengo la manía de dibujar los contornos de las cosas. Por el tiempo en que tenía cincuenta años ya había publicado un número infinito de dibujos, pero todo lo producido antes de los sesenta no vale la pena ni cuenta.A los setenta y cinco ya entiendo mejor la estructura de la naturaleza, de los animales, plantas, árboles, pájaros, peces e insectos. Por consecuencia a los ochenta habré hecho más progresos. A los noventa habré penetrado al misterio de las cosas. A los cien habré alcanzado una etapa admirable y a los ciento diez todo lo que haga, cada punto y cada línea, estará lleno de vida. Les pido a aquellos que alcancen ese momento que vean si cumplo mi palabra. Escrito a la edad de setenta y cinco años por mí, antes llamado Hokusai y ahora Gawkio Rojin, esto es, El Viejo Loco por el Dibujo.

Citado por Hugo Hiriart en El arte de perdurar (Almadía, 2010)

miércoles, octubre 20, 2010


Pixies en México: que 20 años no son nada (2)

Y tras lo que pareció una eternidad, de pie, viendo a Interpol tocando en las pantallas desde el otro escenario, después de años de hacer de su música una barricada ante el embate de canciones pendejas de Timbiriches, Mijares, Britneys y anexas, después de ver cómo la cinta The Fight Club reciclaba su música para una nueva generación de fans cuando ya la banda no era sino recuerdos nostálgicos, después de todo ello David Lovering, el baterista alcohólico que acabó de mago en fiestas infantiles apareció en el escenario, levantó los brazos y comenzó a aporrear la batería.

La espera había terminado. Los Pixies estaban en casa.

Durante poco más de noventa minutos nos fundimos en el abrazo colectivo del slam. Y algo así como 60,000 personas coreamos las extrañas canciones de la banda.

Vimos a Frank Black Francis berrear mientras Kim Deal, la más luminosa de las mujeres del rock alternativo contrapunteaba con su bajo, al tiempo que el filipino Joey Santiago nos dejaba boquiabiertos con aquella guitarra que suena como una sierra eléctrica aprendiendo a cantar ópera.

Desfilaron sus éxitos, todas aquellas canciones que jamás rankearon alto en las listas de popularidad pero que se instalaron en nuestros ahora viejos corazones punk desde tiempos pre internet. Desde "Wave of Mutilation" hasta "Velouria", de "Monkey Gone to Heaven" hasta "Where's is my Mind", su gran hit.

La Generación X mexicana tuvo el que me atrevo a decir que fue su primer concierto del INSEN, al igual que cuando los Rolling Stones vinieron por primera vez a nuestro país, 20 años tarde, para la generación anterior.

Acaso el éxtasis acabó demasiado pronto. Ya podrían haber tocado durante seis horas que nos hubiera sabido a brevedad. No importa. La deuda estaba saldada.

Por que, mire usted, si para algo sirve la mal llamada música alternativa es para traer oxígeno fresco a sus oyentes. Y es que si cuatro nerds de Boston pueden rockear 25 años después con canciones que lo mismo aluden numerología alquímica medieval que a Pedro Picapiedra, es que en este mundo queda un filón de esperanza para aquellos que son diferentes.

Lo logramos, veinte años después.

Gracias, Pixies.

domingo, octubre 17, 2010

Pixies en México: que 20 años no son nada (1)





1
Ahora resulta que TODO mundo es súuuuuuper fan de los Pixies, goeeeey. Yo los descubrí hace 20 años. Acababan de sacar el Trompe le Monde, su último disco. Sus canciones sobre ovnis y avistamientos de Elvis Presley me cautivaron. Son mi banda favorita desde entonces. Se disolvieron al poco tiempo. Junto con Nirvana, son la música de mi juventud.

2
Fui de los que quiso comprar boleto para verlos en el teatro Ángela Peralta junto con Peter Murphy. Tiempos pre internet, alguien se dio cuenta de que era una estafa al comprar una Rolling Stone y descubrir que ese día tocaban en Richmond o un lugar parecido.

3
Cuando se desintegraron supe (o supuse) que jamás los vería en vivo. Como con Nirvana, que tocaron por última vez en Houston un día después de que llegué a esa ciudad en 1993. O los Ramones, que se me murieron todos.

4
Pasaron los años. Los ex integrantes hicieron varios proyectos. Black Francis se convirtió en Frank Black. Kim Deal, la bajista, creó a The Breeders y los Amps. Joey Santiago, el guitarrista filipino creó con su esposa la banda The Martinis y Dave Lovering, el baterista, terminó de mago en fiestas infantiles. Por supuesto, llegó un momento en se reunieron en el festival de Coachella del 2004. Pero no venían a México.

5
Una amiga mía fue a escucharlos hasta Toronto (antes de que pidieran visa). Otros más los vieron en Coachella, Lollapallooza o algún otro festival. Yo, nunca.

6
Y que anuncian que vienen a México. Misteriosamente los boletos se agotaron en 30 segundos. Pensé que no los vería. Pero abrieron una fecha en un festival llamado Corona Capital. Por fin vería a los bostonianos.

7
Odio los c0nciertos y los festivales. Más, desde que vi a los Smashing Pumpkins tocar 40 minutos, mal y de malas en el 98 ó 99. Prometí no volver a pagarle a un gringo por que berreara. O un inglés. Casi lo cumplí.

8
Vi a Los Lobos en la FIL del años pasado. Me devolvieron la fe en los conciertos. Fui con Rebeca a ver a Radiohead. Pero por primera vez en años, me daba ilusión ver a una banda en vivo. Eran los pinches Pixies, maestro.

9
A los conciertos vas a pasar incomodidades. La bebida es cara y se colapsa invariablemente la red de telefonía celular. Aguanté estoicamente la música blandengue de James para pasar una hora parados esperando a que empezaran los Pixies, mientras veíamos a Interpol en la pantalla (una gran banda, sin duda). Ellos tocaban en el otro escenario.

10
No conozco fan más grande de los Pixies que Salvador El Mudo Vázquez, colega escritor y comiquero regiomontano y querido amigo. Con la de ayer los ha visto en cuatro ocasiones, tiene todos los discos, DVDs, cajas conmemorativas y hasta se tatuó el logo de la banda. Por no decir que varios de los capítulos de su novela gráfica El Arsenal tienen por título canciones de la banda.

(Continúa...)

jueves, octubre 14, 2010

Hoy, jueves 14 a las 19:00 se presenta en la Feria del Libro del Zócalo el libro La ciudad imaginada de Alberto Chimal, sin duda el mejor escritor de mi generación. Lo acompaña José Luis Zárate, otro grande entre los grandes. La cita es en el foro Carlos Montemayor.

Este viernes. a las 19:00 horas en el Centro Cultural España (Guatemala 18, centro) habrá una mesa sobre ciencia ficción y utopía, en el marco del encuentro anual de historieta y edición.

Participan mis camaradas Carlos García Campillo, Salvador Mudo Vázquez, Alberto Chimal y José Luis Zárate. Yo estaba anunciado originalmente, pero no podré participar. Una pena porque promete estar de rechupete.

Mi ausencia se debe a que estaré en la FIL de Monterrey, participando en las resucitadas Jornadas de Detectives y Astronautas.

Mi participación en las Jornadas es como sigue:

CINTERMEX, Sala 105, 17.00hrs
Inauguración y mesa redonda: "Escribir en los tiempos del miedo".
Con Bernardo Fernández Bef , J.M. Servín, Rodrigo Pámanes y Joserra Ortiz

CINTERMEX, Sala 105, 18.30hrs
Presentacíón de Viajeros. 25 años de ciencia ficción mexicana (Ediciones SM),
de Bernardo Fernández Bef, acompañado por Rodrigo Pámanes

Y desde luego, me quedaré a esta plática:

CINTERMEX, Sala 105, 19.30hrs
Presentación de D.F. Confidencial. Crónicas de delincuentes, vagos y demás gente sin futuro (Almadía),
de J.M. Servín, acompañado por Joserra Ortiz


Porque soy fan de J.M. Servín.

Los que vayan al CCE el viernes, no dejen de echarle un ojo a la compilación de El Arsenal, el cómic del Mudo Vázquez, ya que llevará libracos para vender. Lo mejor del cyberpunk mexicano, en cómic.

(Y el sábado, por fin, por fin, por fin, después de 20 años, veré a los Pixies en vivo. Woo-hoo!!)

viernes, octubre 08, 2010

Los viajeros



Me lo había tenido muy callado, pero ahora puedo cacarearlo a los cuatro vientos: acabo de antologar el libro Los viajeros; 25 años de ciencia ficción mexicana, volumen que compila 18 cuentos de entre mis favoritos del género.

El libro ve la luz en SM Ediciones, gracias al entusiasmo y generosidad de mi editora, Laura Lecuona.

El criterio fue reunir autores mexicanos que cumpieran dos de tres requisitos:

1) Haber escrito un buen cuendo de CF.
2) Tener algún premio dentro o fuera del género y
3) Tener una carrera consistente de publicaciones que por lo menos incluyera un libro.

El índice del libro es el siguiente:

Mauricio-José Schwarz La pequeña guerra
Gabriel Trujillo Muñoz Un hombre es un hombre
Gerardo Horacio Porcayo Los motivos de Medusa
José Luis Zárate El viajero
F.G. Haghenbeck Y el ovni cayó...
Antonio Malpica Un regalo para Justine
Ignacio Padilla El año de los gatos amurallados
Pepe Rojo Ruido gris
Cecilia Eudave El ascenso
Alberto Chimal Se ha perdido una niña
Karen Chacek La hora de las luciérnagas
Bernardo Fernández, Bef Las últimas horas de los últimos días
Gerardo Sifuentes Radiotechnika Cantina
Rodolfo JM El duelo
Edgar Omar Avilés Instantáneas F&D
Gabriela Damián Miravete Futura Nereida
Rafael Villegas Paralaje
Orlando Guzmán La otra orilla

Muchos de los cuentos se recuperan por primera vez desde su publicación original, varios de ellos en libros imposibles de conseguir. La última antología que hubo similar a ésta tiene casi diez años de publicada (aquella de Visiones periféricas, de Miguel Ängel Fernández).

Además engalana el libro un generoso epílogo de mi admirado Alberto Chimal.

Desde luego hay ausencias que lamento, pero de haber incluido todo lo que quería hubiera quedado un libro de 700 páginas. Lean el prólogo para enterarse de la historia completa.

Habrá varias presentaciones que iré anunciando. Por lo pronto este sábado a las 18:30 estaré en una plática sobre CF en la Feria Alternativa del libro en la Alameda Central. No es propiamente una presentación del libro pero estaré con José Luis Zárate, Irving Roffé (uno de los ausentes de la antología) y el grupo Goliardos.

Ya les avisaré de las siguientes presentaciones.

domingo, septiembre 26, 2010

Postales desde Wyoming

1
Aviones y aeropuertos son considerados con toda razón no lugares, espacios transitorios donde el tiempo no transcurre, en los que no hay permanencia que genere cultura.

Ello es especialmente cierto en los aeropuertos norteamericanos, convertidos en gigantescos malls por los que el viajero transita a través de interminables bandas sin fin.

No puedo decir que esté harto de los aeropuertos, como aquellos que viajan todo el tiempo. Al contrario, encuentro en ellos cierta poética peculiar, quizá con un regusto ballardiano. Lugares que no son, espacios definidos precisamente por la indefinición.

2
LLego a Denver donde me espera Elizabeth Fisherkeller, estudiante de posgrado de la Universidad de Wyoming que me llevará en auto hasta Laramie. Dos horas y media de trayecto después de volar cuatro horas, con escalas.

El viaje transcurre tranquilamente. La primera parte, la carretera me recuerda el paisaje que se ve entre México y Querétaro.

La frontera entre Colorado y Wyoming está marcada por la escultura gigantesca de un búfalo, cuya silueta recuerda de lejos los viejos anuncios de Osborne. El paisaje cambia apenas se cruza la línea imaginaria para convertirse en planicies interminables que llegan hasta donde alcanza la vista.

3
Laramie es un pueblo universitario, similar al descrito por Don DeLillo en su novela White Noise (bastante recomendable) o al de aquella película de Gremlins (Dante, 1984). Casitas que a los ojos de un mexicano parecen como de un escenario o salidas de las páginas de un cómic de Periquita. Alrededor de 30 mil habitantes, todos vinculados de una manera u otra a la Universidad de Wyoming.

Llego invitado por la Dra. Emily Hind, mexicanista especializada en novela mexicana contemporánea que ha logrado llevar con sus estudiantes a varios narradores. Por ello, a pesar de que Laramie tiene una población eminentemente anglosajona, hablo español todo el tiempo con estudiantes de posgrado interesados en nuestro idioma. La mayoría de ellos hablan bastante bien el español.

4
Laramie fue un centro ferroviario importante. Aún se ven pasar los trenes. A finales del siglo XIX la ciudad se hizo famosa por sus bares y prostíbulos que daban cobijo a los ferrocarrileros, especie de marinos de tierra que pasaban por ahí.

Butch Cassidy y el Sundance Kid, dos célebres forajidos de tiempos del viejo oeste son oriundos de la zona. Así lo atestigua el museo de Historia Regional, una antigua cárcel convertida en atracción turística. Emily me lleva a conocer el lugar. Semeja un fuerte de película de vaqueros o de cómic de Blueberry. Pero no pierde su vibra de cárcel y salimos bastante malvibrados de la visita.

5
Platico con una docena de estudiantes. Gente interesada en la cultura latinoamericana a través de su lengua. La mayoría han pasado algún tiempo en nuestros países. Con casi todos coincido acerca de la dificultad, si no franco imposible, de establecer diálogos entre nuestras culturas. Nos unen nuestras diferencias y nos separan las similitudes, como diría Marco A. Almazán.

6
Mi mejor momento, la visita al museo de geología de la universidad, donde me deleito extasiado viendo esqueletos de dinosaurios. Un apatosaurio y Big Al, el Alosaurio, estelarizan la muestra, compacta pero fascinante.

7
En 48 horas me llevan seis veces al centro de Laramie, apenas a unas cuadras de la Universidad. Mis anfitriones se excusan, "es que no hay mucho más que hacer por aquí."

8
Esta es la Norteamérica profunda, alejada de Hollywood y la televisión. Aquellos Estados Unidos tan poco conocidos por el resto del mundo. Los norteamericanos de a pie, habitantes de un pueblito sencillo, en el sur de uno de los estados más pobres del país. Agrtadezco enormemente a Emily la invitación, de otro modo jamás hubiera conocido esta región. Me hubiera quedado en las trampas para turistas.

9
A punto de partir, otro momento estelar: encuentro dos novelas de Ed McBain que no tengo. He decidido juntar las cincuenta que escribió sobre Seteve Carella y los policías del Precinto 87. Dos menos. Y lo mejor de todo, las encuentro a mitad de precio.

10
Dos horas y media de carretera desde Laramie hasta el aeropuerto de Denver. Vuelo de dos horas a Houston. Una espera de una hora y otro vuelo de 120 minutos hasta la ciudad de México, desandando el camino de hace dos días. De verdad valió la pena. ¡¡Yiiiiiijaaaaaa!!

lunes, septiembre 20, 2010

Si los ateos tuviéramos un papa, sería Richard Dawkins

Con su acostumbrada elegancia, el papa Benedicto XVI comparó en un reciente discurso al ateísmo con el nazismo.

O_O

Cualquiera que sepa un ápice de historia sabrá que Adolf Hitler era católico.

En cualquier caso, el gran Richard Dawkins contestó públicamente al papa. Suscribo lo dicho por él y se los comparto:



(Vía mi amigo Mauricio-José Schwarz).

miércoles, septiembre 15, 2010


Este viernes, en el Centro Cultural España

viernes, septiembre 10, 2010

Obligada rectificación

Don Ricardo García El Chintololo llegó a Monorama buscando notas sobre la muerte de don Gabriel Vargas, comentada en este su blog de confianza.

Mis opiniones, que reconozco viscerales y apresuradas, provocaron un intenso intercambio de mails entre él y yo, arrojando para mí nueva luz sobre la famosa familia del Callejón del Cuajo.

No ha cambiado mi opinión sobre la obra de Gabriel Vargas, pero me comprometo a revisarla con atención, bajo los argumentos que me ha dado Ricardo, aprovechando las reediciones de Porrúa.

De modo que hago una aclaración tardía: lo vertido en esta bitácora son mis opiniones, obligadamente subjetivas, en este caso sobre la obra de un colega consagrado. No hay envidia en ellas, llanamente no me gusta la Familia Burrón. Y pido una disculpa si alguien más encontró ofensivas mis opiniones.

Vaya un agradecimiento al Chintololo por tomarse el tiempo de escribirme y establecer un diálogo que si bien fue acalorado también resultó muy nutriente.

miércoles, septiembre 08, 2010

Drakenogen



Llegó hoy por correo la edición holandesa de mi novela Ojos de lagarto. Feliz feliz, alegre, alegre.

miércoles, septiembre 01, 2010

Fotos de robots

Algunas imágenes de la inauguración de la semana pasada, cortesía del gran Ricardo Cucamonga.






Aquí, con Cuca el magnñifico.

Este viernes, ianuguración en Zacatecas. Y pronto, en tu ciudad.

lunes, agosto 30, 2010


Historias de robots en Zacatecas


Si andas por Zacatecas este viernes, no dejes de ir a la imauguración de mi expo, festejando 20 años de artista gráfico.


apertura

viernes 3 de septiembre, 8:00 p.m.


charla previa

robots: ciencia ficción y realidad

7:00 p.m.

edificio muno

genaro codina 727

centro

zacatecas, mx.

mapa

sábado, agosto 28, 2010

Escritores

Era una más de nosotros. Una autora emergente. Acababa de ganar un premio del que yo jamás escuché hablar. La conocí en un hotel de Guadalajara, durante la FIL de 2003. Llegó gritando por todo el lobby que la prensa no la dejaba en paz, que tantas entrevistas la estaban matando.


Esa misma mujer, cuando mi amigo Julián Herbert le dijo que se la hacía conocida, le contestó: "sí, me has visto en la tele." Hoy vive en el anonimato.


*
Aspiraba a escribir literatura fantástica y guiones de cómics. Se consideraba el sucesor de Alan Moore. Solía autocitarse en los foros, cerrando la cita con la frase "fragmento de mi novela tal, inédita." Continúa sin publicar.


*
Era una joven promesa. Ganó un premio de cuento en los noventa que hoy ya no se convoca. Intentó escribir una novela. Dos. Vio a todos sus amigos profesionalizarse en la escritura. Trabaja en el área administrativa de una multinacional. Hace doce años que no publica.


*
Me mandaba saludar con una amiga común con la frase "¿cómo les va en el sótano?", refiriéndose a la literatura fantástica. Ya era casi cuarentón hace diez años. Publicó una novela en algún fondo estatal. Se la presentaron dos amigos suyos, uno de los cuales es mi conocido. Cuando le pregunté por el libro de marras, mi cuate dijo que era una mierda, pero que no se había podido negar a apadrinarlo. Ahora él es el que vive en el sótano.


*
Le regaló un libro suyo a un escritor famoso. Iba por ahí diciendo "qué privilegio, tener a don Fulano entre tus lectores." Don Fulano me contó que había tirado el libro a la basura, como todos los libros que le regalan los escritores jóvenes.


*
"Podría escribir un best seller, como El código Da Vinci pero, güey, soy un escritor serio": escuchado más de una vez en una mesa del Covadonga.


*
"Regálame tu libro", me dice a quemarropa un colega poco cercano, en una feria del libro. Con más resignación que gusto, se lo doy. Meses después, en su casa, le pido que me regale uno de él. "Es un texto complejo", me dice mientras me lo da a regañadientes.


*
Este escritor acaba de hacer una residencia en Formosa. "Yo siempre he querido hacer una también, ¿cómo le hiciste?", digo. "Bueno", carraspea, "es sólo por invitación del gobierno Formosés", responde y cambia rápidamente el tema de conversación mientras yo me pregunto quién diablos puede haber leído algo de él al otro lado del mundo, en donde se habla otra lengua, si nunca lo han traducido.


*
"Soy un gran admirador de tu obra, acá traigo tu trilogía, ¿me la firmas?" le digo a mi colega norteamericano Kim Stanley Robinson en un desayuno entre escritores durante la FIL de 2009, al tiempo que le alargo las ediciones en rústica de Red Mars, Green Mars y Blue Mars. Al lado, otro escritor gringo al que nadie pelaba (por maleta) me dice, sólo por escupir veneno "¿y porqué no compraste las ediciones en pasta dura?"

viernes, agosto 27, 2010

Expo en Monterrey



Muchas gracias a todos los que fueron anoche a la inauguración de Histotias de robots.

Para los que no, la expo estará en la galería La Máquina Arte Contemporáneo (Río Guadalquivir 304, col. Del Valle, en Monterrey) hasta el próximo octubre.

Veinte imágenes de robots de 20 x 20 cm, cada una de ellas engalanada con una minificción del gran Alberto Chimal.

Cada una de ellas es una edición limitada de 20 reproducciones, firmadas y numeradas por el artista. A la venta en la galería. Y en septiembre inauguramos en Zacatecas.

Complementa la expo ¡¡BROM!!, carpeta de 9 litografías también de edición limitada, mismas que se expusieron en el Museo Carrillo Gil:




martes, agosto 24, 2010

Historias de robots


Comienzan oficialmente los festejos por mis 20 años de carrera de grafista, con la exposición Historias de robots. Veinte imágenes de androides de 20 x 20 cm, cada una de ellas engalanada con una mini ficción de Alberto Chimal, numeradas y firmadas en una edición limitada.

Este jueves se inaugura la expo en Monterrey, en la Galería La Máquina, Guadalquivir 304 0te, Garza García, NL y estará expuesta hasta octubre. La idea es que la exposición vaya itinerando por varias ciudades y el 3 de septiembre inaugura en Zacatecas. Llegará al DF en noviembre.

Más noticias en breve.

lunes, agosto 23, 2010

Cae más pronto un cojo que un hablador. Ya tengo twitter y no sé ni cómo usarlo.

viernes, agosto 20, 2010



Lo que sigue no es una nota objetiva. Lo siento,

Mi banda de rock favorita acaba de sacar un nuevo disco.

Así es, el esperado segundo álbum de Mamá Pulpa acaba de llegar a las tiendas en tres versiones, CD, digital (en la tienda de iTunes) y en LP de vinil.

Tocadiscos tardó varios años en gestarse pero valió la pena. El disco viene buenísimo, con el mismo sentido del humor corrosivo pero con una evidente evolución musical hacia otros terrenos.

La portada, fue diseñada por Mr. Kone.

Y como muchos saben que el frontman es mi hermano Alfredo, les dejo el link de su myspace para que comprueben ustedes mismos lo que les digo y no se queden con la idea de que sólo soy un nepotista de lo peor. Échenle un ojo al sencillo, "Qué mal gusto."

viernes, agosto 06, 2010

Todo esto y cerebro también


Marilyn Monroe leyendo el Ulysses de James Joyce. Con un libro en las manos se ve aún más guapa.

jueves, agosto 05, 2010

Fix-up (gráfico)

Me tomó veinte años, pero lo estoy logrando.

Estoy teminando mi primera novela gráfica.

Técnicamente se trata de un fix-up, es decir un conjunto de cuentos cortos interrelacionados que en conjunto cuentan una historia mayor.

No puedo ni adelantar mucho todavía ni escribir ahora mismo una nota muy extensa, pues voy retrasado con el color y debo tenerla lista para ayer.

Baste decir tres o cuatro cosas: que son 64 páginas sin diálogos, en un ejercicio narrativo inusitado para mí.

Que apuesto por un experimento estructural inspirado en los fractales y la recursividad (suena muy acá, digamos sólo que he estado leyendo Gödel, Escher y Bach).

Que si todo sale bien estará en librerías para finales de año.

Y que de alguna manera es un festejo por mis veinte años de quadrinhista, como llaman a los comiqueros en Brasil.

Ah, y que por sus páginas desfilan varios de los personajes que mis lectores más asiduos conocen.

Les dejo una paginita aún sin colorear para picar la curiosidad. Una en la que "no se ve nada":


viernes, julio 30, 2010

Y el premio es para...

Lleno de orgullo les comparto la noticia: el volumen 3 de la antología Popgun fue ganadora del Premio Eisner (el Óscar de los cómics). El trabajo de nuestro Patricio Betteo está incluido en ella. Eso lo hace un ganador. Merecidísimo, es uno de los mejores grafistas no sólo de este país, sino del mundo.

jueves, julio 29, 2010


Ese sábado participaré de la firma de autógrafos de la revista comikaze, que presentan su último número, el 9, junto con la edición especial del proyecto Santo de mi devoción, homenaje de los ilustradores mexicanos al Santo, enmascarado de plata, a 25 años de su fallecimiento.

La cita es en BadaBing Comics (Estocolmo #18, Zona Rosa) desde las 17:00 horas. Yo llegaré a las 19:00 debido a otros compromisos. Allá nos vemos.

lunes, julio 26, 2010

Qué viejos estamos todos ustedes (2)


Just for the record y para que conste en actas: primer imagen publicada (hasta donde tengo registrado) en las páginas del Universal. Suplemento Universo Joven. Verano de 1990.

jueves, julio 22, 2010

Qué viejos estamos todos ustedes (1)

En algún momento de este mes (o del anterior, la verdad es que no lo tengo muy claro, lo único que sé es que fue antes de agosto) cumplo veinte años de dibujante profesional.

Es decir, hace cuatro lustros que cobro por dibujar.

Veinte años. Uf.

Cuando era niño dos décadas me parecían una eternidad. Ahora, bueno...

Era 1990 y lo único que sabía eran dos cosas: (1) Que estaba muy enojado y (2) Que me quería dedicar a dibujar cómics.

Lo primero era, me parece, una cosa generacional. Veníamos del fraude electoral del 88 e íbamos hacia el error de diciembre del 93. Yo tenía dieciocho años, el cabello largo y un hermano que tocaba en una banda de rock (que acaparaba la atención femenina). Iba en una colegio católico para puros hombres y básicamente le tenía pavor a las mujeres. Hallaba refugio en los cómics de Batman y en las novelas de ciencia ficción.

Y dibujaba.

Mal, muy limitado, con recursos muy modestos. Mi amigo Bachan, al que había conocido un año antes ya era un dibujante sobresaliente. Pepe Quintero, que conocí tres años antes ya mostraba oficio. A la distancia, mis imágenes eran de un aficionado.

Pero un aficionado muy necio.

Fue mi adorada tía Bertha, periodista, la que me recomendó en un suplemento universitario que se publicaba en un periódico de circulación nacional. Lo dirigía un sobrino político del dueño del periódico (que en realidad no era tan joven) y se suponía que iba dirigido a los universitarios. Yo aún no estaba inscrito en la carrera pero fui a mostrar mis dibujos.

Buscaban colaboradores que estudiaran. Yo le conté a dos amigos, también moneros en ciernes. Fuimos los tres a ver al editor que con cara de perdonavidas vio nuestros dibujos. "Hum, quizá, no sé..." dijo. Al final nos dio chamba a Olivier Fuentes y a mí. Olivier ya publicaba en el Economista, e hizo carrera de caricaturista durante un tiempo. El otro amigo, un güevón de marca, nunca regresó.

Eran mis años punks. Todo lo punk que se puede ser en un colegio católico. "Punk de la secreta", me decía un amigo de mi papá. Acababa de descubrir la contracultura gracias a otro desadaptado que iba en mi escuela y que fue una especie de gurú para mi hermano y para mí. Ahora es artista conceptual y hace música electrónca.

En el periódico había juntas semanales para hacer el suplemento. Yo compensaba mi timidez con una antipatía que rayaba en lo patán. Cualquiera que me haya conocido en aquel tiempo lo sabe.Pese a ello alguna vez me dieron una asignatura.

No recuerdo ya las circunstancias, sólo que propuse por alguna razón que no recuerdo dibujar un punk para algún artículo que he olvidado. Un punk que lleva de mascota un puercoespín, franco fusil del humor de Sergio Aragonés.

Y salió publicado, en aquel verano de 1990. Uno o dos meses antes de entrar a la carrera. Antes de que tuviera mi cartilla liberada. Ni tuviera la menor idea de qué iba a hacer con mi vida.

Debo confesar que verlo no me causó una emoción grandísima. Creo que le dio más emoción a mi papá. "Felicidades, es muy difícil publicar", me dijo. Yo, en el trip sangrón que traía de adolescente contesté levantando los hombros y gruñendo. De verdad que era insoportable (aún más que hoy).

Desde entonces he publicado aquí y allá. Cómics a salto de mata. Ilustración. Incluso tuve un fugaz paso por el mundo de la publicidad del que salí huyendo a los cinco meses.

Hace veinte años conocí a montón de chicos de mi edad que querían dedicarse a dibujar. Muchos de ellos muy buenos. Mucho mejores que yo. Pero muy pocos tan persistentes. La mayoría tiraron la toalla. Los menos seguimos aquí. Ya esa generación lleva poco más de dos décadas dando guerra. Quiero pensar que algo he aprendido —y aprehendido— en el camino.

Las mejores y las peores personas que he conocido han estado vinculadas con los cómics. Son un gremio peculiar, un mundo aparte del de los moneros de periódico y los ilustradores. Fauna extraña y variopinta con la que tengo una relación de amor-odio. Más amor que odio.

Y a la que me enorgullezco pertenecer.

Hay un festejo grande en puerta. Ya se los contaré pronto. Más sobre estos veinte años en el siguiente post.

miércoles, julio 14, 2010


Placeres de la lectura (2): releer

Era niño, tenía unos nueve años cuando mi papá me compraba en Sanborn's unas antologías de ciencia ficción de Bruguera que compilaban lo mejor de la revista norteamericana Fantasy and Science Fiction.

Yo estaba enamorado de la ciencia ficción audiovisual: Star Wars en el cine, Buck Rogers y Battlestar Galactica en la tele. Y toneladas de cómics de CF que iban desde los Supersabios (en su últimas re ediciones de editoral Posada) hasta las aventuras francesas de Valerian, agente espacio temporal, de Pierre Chistin y Jean-Claude Mézières, pasando por la dosis reglamentaria de superhéroes de la Marvel.

No obstante, nada me podía haber preparado para el hervidero de ideas que era la CF escrita en inglés durante los 60, mucha de la cual recaló traducida en las páginas de estos libracos de Bruguera, titulados sencillamente "Ciencia Ficcón", primera, segunda, tercera selección...

El primero que tuve fue la tercera selección, comprado en un Sanborn's de Reforma un domingo. Aún lo tengo. De él recuerdo especialmente un cuento llamado "Un mensaje para Caridad", de un tal William E. Lee (imagino que sin relación con William Burroughs) que años después reconocí, adaptado, en la serie de Dimensión desconocida (Twilight Zone), en su encarnación de los ochenta.

Pero lo que hoy me ocupa es una novela de Roger Zelazny incluida en la quinta selección llamada ...y llámame Conrad.

Zelazny, un autor raro donde los haya, fue un prolífico escritor que siempre publicó literatura fantástica, moviéndose en los límites de la CF y el llamado fantasy. Generacionalmente se le vincula con la llamada "Nueva Ola" de la CF anglosajona, si bien ésta era más bien escrita por ingleses (don Roger era gringo).

La novela, una aventura situada en una Tierra postapocalíptica que está a expensas de una raza extraterrestre, narra el periplo del Conrad del título que va de guía de turistas de un visitante vegano y una comitiva de curiosos personajes terrestres que incluyen un asesino a sueldo, un biólogo especialista en las mutaciones monstruosas de la fauna terrícola, el más importante poeta lírico de la Tierra y una mujer calva con una peluca roja, acaso el personaje más inquietante del libro.

El protagonista, Conrad Nomikos, parece esconder un gran secreto: aparentemente ha vivido durante cientos de años sin envejecer, tiempo durante el cual ha tenido diferentes encarnaciones. Se trata de un sujeto de asombrosa fealdad, con un cinismo entrañable que por momentos recuerda al Rick de Casablanca y que precedió a Han Solo.

Por si fuera poco, Conrad es un kallikanzari, estirpe de fieros guerreros nacidos en curiosas circunstancias. Son los bebés nacidos en navidad, los que tienen un ojo claro y otro oscuro o los zurdos. Bebés freaks, para acabar pronto.

Bien, leí todo esto cuando era un niño. Hace unos treinta años. El libro me causó profunda impresión, se trataba de una CF muy diferente al que yo conocía. Eran ideas peligrosas, incómodas. Nada que ver con sus encarnaciones mediáticas.

Las perturbadoras imágenes de Zelazny quedaron revoloteando en mi cabeza. Tan es así que he usado la palabra kallikanzari para mis mails e incluso para un blog de ilustrador que tengo semi abandonado. Así de fuerte me marcó la lectura de esta novela.

(Curioso, la única persona que reconoció la referencia fue mi amigo y colega Rafa Marín, escritor de CF español al que cuando le di mi mail me dijo: "Anda, hemos estado leyendo a Zelazny.")

Me estoy extendiendo demasiado. Será que envejezco. El caso es que hace dos semanas, en un tianguis de antigüedades (aquel que se pone en la esquina de Álvaro Obregón con Cuauhtémoc, del lado de la Doctores) al que mi lector favorito es asiduo visitante, di con un tambache de paperbacks de ciencia ficción en inglés.

Me acuclillé para revisarlos con cuidado. Había varias joyitas. Robert Scheckley, Daniel Keyes, Philip K. Dick... No, ni vayan, me llevé lo que valía la pena. Pero imaginen mi sorpresa al encontrarme con la edición original de This Immortal, de Roger Zelazny.

Lo abrí, y ahí estaba el primer párrafo, en su idioma original. Aún me lo sabía de memoria.

"You are a kallikanzaros", she announced suddenly.

Me lo compré, no sin cierto recelo. ¿Sería tan buena como la recordaba? ¿Qué puede decirte una lectura infantil, treinta años después?

Me lo devoré.

Lo leí en dos días. Recordaba mucho de la historia. Había párrafos enteros que podía recitar en español, que ahora disfrutaba en su versión original.

No sé si la novela es buena. Probablemente no, pero como dice el propio Conrad Nomikos: "...siempre recordaré una cosa: que ella vino cuando la necesité."

Y voy cayendo en cuenta de que fue ésta la primera novela que leí completa, y no Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, como pensaba. En su momento la tomé por un cuento muy largo (160 páginas ya clasifican como novela, si bien breve). Quizá por eso me enamoré de ella. Y no lo supe hasta la relectura. Sólo entonces pude ver todo lo que me marcó. Para bien, espero.

Gracias, Roger. Treinta años tarde.

jueves, julio 08, 2010




Juan Hernández Luna (1962—2010)


Murió mi amigo y colega narrador Juan Hernández Luna. Novelista policiaco multipremiado, traducido a varios idiomas, Juan fue uno de los primeros amigos que hice en el medio.

Lo conocí a través del Lobo Porcayo. Él y José Luis Zárate eran amigos de Juan desde que éste vivía en Puebla. En aquel entonces (1998) Juanito, como cariñosamente le llamaba pese a que no le hiciera mucha gracia, se acababa de mudar al DF.

Juan llegó a trabajar a la Secretaría de Cultura del PRD en el DF, donde...


Ayer empecé a escribir la nota anterior. Apenas al tercer párrafo me quedé sin palabras. ¿Qué puedes decir de un amigo que muere prematuramente, en plenitud creativa, con mucho por hacer, por escribir?

Me duele la muerte de Juan. Sujeto impredecible de carácter bronco y desplantes de arrogancia que le ganaron más de una enemistad, escondía debajo de sus múltiples capas de tipo duro un corazón de oro.

Generoso como pocos en el medio, fue el primer lector de mi primera novela, Gel azul, hace años. Me la hizo pedazos. "Es un cuentote", me dijo. "Pero aquí hay una novela." Y procedió a llevarme párrafo por párrafo, puliendo, recortando. ¿Qué escritor aventajado hace eso con un debutante?

Nos deja una nutrida bibliografía. De entre su producción me quedo con Tabaco para el puma, Quizás otros labios (de las cuales aprendí mucho del oficio de contar novelas) y Las mentiras de la luz, experimento estilístico con el que intentó distanciarse del registro de la novela policiaca.

Pero quizá su gran aportación social haya sido la implementación del programa de lectura entre los policías de Ciudad Neza, lugar donde pasó su niñez y temprana adolescencia. Juan tallereaba con los tiras lecturas de todo tipo de textos, desde clásicos del siglo de oro hasta novela policiaca.

El programa rindió frutos rápidamente. La tira de Neza empezó a mejorar su relación con la ciudadanía e increíblemente se volvieron más eficientes. Un hermoso experimento social que la miopía de la siguiente administración truncó a lo idiota.

Juan llevaba varios años enfermo. Se fue aislando poco a poco, dejó de frecuentar a los amigos, no volvió a responder mails ni llamadas del celular. Acaso avergonzado de estar enfermo.

Varias veces le mandé decir con amigos comunes que lo quería. Ignoro si le llegaron mis mensajes. Lo cierto es que comenzó a correr el rumor de que estaba muy grave, que no se atendía. Como quiera que sea, ayer mi amiga Mónica González me llamó para darme la noticia. Juan, nuestro Juanito, estaba muerto.

No vale la pena abundar en detalles anecdóticos. Lo que importa es que se nos ha ido un buen hombre. Un narrador talentoso y sobre todo, un humano generoso. Con sus luces y sombras.

La última vez que vi a Juan fue en Saltillo, compartimos una mesa redonda sobre género negro con otros colegas: Paco Taibio II, Paco Haghenbeck, Eduardo Monteverde, Juajo Rodríguez, Elmer Mendoza, Rolo Díez, Eduardo Monteverde, Francisco José Amparán, el propio Juan y yo. Esta misma semana, Paco Amparán murió de un infarto en Torreón. La novela negra está de luto.

Descansa en paz, carnal, donde quiera que estés. Te vamos a extrañar.

PD: Alberto Chimal escribió una nota mucho mejor que ésta sobre Juan. Puede leerse aquí.

Juan participaba en el blog colectivo Diez negritos. Aquí, una de sus muchas participaciones, una especialmente entrañable para mí, donde a la pregunta de quiénes son los escritores jóvenes más interesantes para él, responde demoledor:

Mexicano, ninguno. Los mexicanos somos caníbales. Desde que te da por ser escritor hay que romper con todos y odiarlos a todos. Nadie puede ser mejor escritor que uno.

Ese era Hernández Luna.

miércoles, junio 30, 2010

El placer de leer

Podría nunca haber escritu una sola palabra, jamás publicar ningún cuento ni emprender nunca la escritura de una novela. Hubiera podido dedicarme enteramente a la imagen, hacer carrera de diseñador gráfico o ilustrador y nunca entrarle al oficio de narrador.

Pero nunca, nunca hubiera podido dejar de ser lector.

La lectura, pienso, es el único vicio que hay que promover. Aquí pueden entrar todos los lugares comunes al respecto. Los suscribo todos y más allá de si la lectura es buena para la salud o no, es sumamente divertido.

Pertenezco a la generación que llegó a la lectura a través del cine y la tele. Y si bien tuve el privilegio de nacer en una familia de lectores, nunca compartí sus gustos. Contrapuesto al Miguel Strogoff que hizo las delicias de mi papá cuando niño, tuve que buscarme mi propio canon.

Así, descubrí en las traducciones españolas de la revista Fantasy and Science Fiction mundos nuevos, muchas veces poco esperanzadores. Me leí varios de los libros de la serie juvenil de Lucky Starr, escritas por un jovencísimo Isaac Asimov (que me dejó de gustar pronto) y varias novelas de Ray Bradbury (su Fahrenheit 451 fue la primera novela que leí).

Todo esto complementado con cientos y cientos de cómics. De todos ellos, lo que realmente me echó a perder fue el humor cínico de la revista MAD de los setenta. Aragonés, Al Jaffee, Mort Drucker, Jack Davis, Antonio Prohias, Sergio Flores y el resto de lo que el editor llamaba "los idiotas de siempre" (the usual gang of idiots).

No veo televisión. No la entiendo. Quizá soy un personaje del siglo XIX transplantado al XXI. A cambio, leo todo el tiempo. No tanto como quisiera, pero no desaprovecho la oportunidad de dejar el coche e irme en transporte público para leer un poco.

Pero ojo, no creo que esto me haga mejor persona que alguien que no lee nada. Eso es un mito, propiciado por los que leen, me parece. Lo cierto es que si las estadísticas oficiales son ciertas (y tengo buenos motivos para desconfiar de ellas), entonces leo por varios compatriotas.

En fin, todas estas líneas para compatir un poco de mi entusiasmo desmedido por la lectura, sobre lo que quisiera abundar en los siguientes posts...

PD: Hoy miércoles es el Jam de escritura en el que participo con Alejandro Almazán. Musicaliza Feli Dávalos. La cita es en Citlaltépetl 25, colonia COndesa, a las 8 de la noche. Ojalá puedan asistir.

jueves, junio 24, 2010

Segunda llamada, segunda



A riesgo de poner gorro, les reitero la invitación hecha recientemente:

El próximo miércoles a las 8 de la noche estaré participando en el segundo Jam de escritura de la ciudad de México.

Estaré alternando con mi colega Alejando Almazán y pondrá música mi amigo Felipe Dávalos.

La cita es en la casa Refugio Citlaltépetl (Citlaltépetl 25, colonia Condesa).

Pienso escribir un cuento corto ante los ojos del respetable público, emulando a Harlan Ellison. Espero lograrlo.

Ojalá puedan asistir.

domingo, junio 20, 2010

Se nos fracturó



Lleno de luces y sombras, más famoso que leído, el hombre que lo mismo posaba en la portada del Tele-Guía con Lucía Méndez que compilaba una antología de poesía mexicana contemporánea, personaje mediático y crítico mordaz del poder, coleccionista compulsivo, irónico y no pocas veces arrogante, entrañable y antipático a la vez, de voz profunda y tono perpetuamente melancólico, pionero en revalorar la cultura popular mexicana, dueño de un negrísimo sentido del humor y una cultura enciclopédica, amante de los gatos y el cine... se nos fue Monsiváis.

Se puede decir de él muchas cosas a favor y en contra. Lo cierto es que perdimos una de las mentes más lúcidas del pensamiento mexicano. Necesitamos más gente como él.

viernes, junio 18, 2010

Los viajes ilustran

Después de una intensa temporada de viajes me puedo asentar en casa un par de meses a trabajar y a leer.

Como botín de guerra, di con algunos libros a cuyos autores conocí durante todo este chancletear por el país. Libros de gran calidad, editados por institutos culturales, instancias oficiales o editoriales independientes. Quiero compartirles cuatro de ellos que de verdad valen la pena y que me hicieron más amable este trajinar por el territorio nacional.




1. Tardarás un rato en morir. Imanol Caneyada. Instituto Sonorense de Cultura
Imanol es un escritor vasco que lleva veinte años viviendo en México. Avecindado hace tiempo en Hermosillo y apasionado de los subgéneros, escribió una de las mejores novelas policiacas que he leido recientemente. Situada en Montreal, Tardarás... suscribe entre sus páginas las historias de un político mexicano corrupto (¿hay de otros?) huyendo en compañía de su asesor personal, con el que tiene una intensa relación de co dependencia, al tiempo que se narra la historia de un peculiar asesino múltiple cuyos grotescos homicidios sacuden a la tranquila ciudad canadiense. Duro e implacable, se trata de un libro que te atrapa desde el primer párrafo y no te suelta hasta el sorprendente desenlace.




2. Bestiaria vida, Cecilia Eudave, Ficticia.
Eudave es una de las más interesantes narradoras de Guadalajara. Proclive a la narrativa fantástica, en esta breve novela en la que los autores del boom latinoamericano parecen darse la mano con Charles Addams, Cecilia construye una delirante metáfora sobre las familias disfuncionales, al tiempo que demuestra ser una auténtica heredera (que no imitadora) del realismo mágico. Tan breve como deliciosa.




3. Ojos que no ven, corazón desierto. Iris García, Tierra Adentro.
La acapulqueña Iris García es la cuentista más dura de mi generación. Punto. Cuentos policiacos que afortunadamente se alejan del registro del llamado realismo sucio para volverse doblemente brutales en la sobriedad casi clínica de la prosa. Policías judiciales, narcos, prostitutas, directores de cine snuff, agentes del ministerio público, sicarios y demás personajes desfilan por la pequeña exhibición de atrocidades que la autora ha construido en este breve volumen. ¿Para cuándo una novela, Iris?




4. Interrupciones. Pepe Rojo. Nortestación.
De los cuatro autores al único que conozco hace años es a Pepe. Mi admiración (como autor pero sobre todo como persona) por él me impide ser objetivo. Pero sé que no cometo un exceso al asentar que se trata de una compilación largamente esperada en la que Pepe combina cuentos y ensayos (sin marcar fronteras de género) que apuntan, como en sus libros anteriores, a un proyecto literario marcado por lo estrambótico y el delirio. Quizá se trate de uno de los poquísimoa autores mexicanos auténticamente posmodernos. Y un excelente cuentista, más allá de las etiquetas.

Así que estos son. Mi recomendación: cómprenlos ahí donde los encuentren, que si algo comparten los cuatro es el problema de la distribución. acaso el flagelo de toda editorial, independiente, institucional o comercial.

Pero estoy seguro que la lectura de ninguno de ellos habrá de decepcionarlos.

miércoles, junio 16, 2010



Primera llamada, primera

El próximo miércoles a las 8 de la noche estaré participando en el segundo Jam de escritura de la ciudad de México.

Estaré alternando con mi colega Alejando Almazán y pondrá música mi amigo Felipe Dávalos.

La cita es en la casa Refugio Citlaltépetl (Citlaltépetl 25, colonia Condesa).

Pienso escribir un cuento corto ante los ojos del respetable público, emulando a Harlan Ellison. Espero lograrlo.

Ojalá puedan asistir.

miércoles, junio 09, 2010

Atenta invitación



Yo estaré estrictamente de 17:00 a 18:30 horas, debido a otros compromisos. Ojalá nos veamos por allá.
¿Soy un mexicano con estilo?



No lo sé. Lo dudo, pero está lindo el mini reportaje que me hicieron en el portal de prodigy/msn.

domingo, junio 06, 2010

Las ideas

Es lugar común, lo cuentan muchos escritores: en alguna presentación, en una firma de ejemplares aparece una persona (puede ser joven o mayor, hombre o mujer, no importa) que levanta la mano y pregunta: ¿de dónde sacas las ideas?

Cínicamente Harlan Ellison dice que está suscrito a una agencia que todas las semanas le manda tres ideas originales para desarrollar un cuento.

Neil Gaiman hizo uno de los mejores números de su cómic Sandman alrededor de la historia de un escritor mediocre que secuestra a una de las musas, Calíope, y la mantiene presa, obligándola a darle ideas.

Robert J. Sawyer dice que las ideas cuestan centavos la docena, que si dejara de tener ideas hoy, le quedarían sufieicentes para escribir durante el resto de su vida, como le sucede (dice Sawyer) a la mayoría de los escritores profesionales.

Stephen King dice que las ideas están en todos lados, que normalmente sus historias son producto de observar un primer elemento, voltear a ver otro, combinarlos y sazonar con el llamado What if?, el "¿Qué sucedería si...?", la especulación.

Joe R. Lansdale solía afirmar que si cenaba muchas palomitas, éstas le producían suficientes pesadillas para escribir montón de historias.

Kurt Vonnegut, el más grande, el mejor, escribió: "¿Que de dónde saco mis ideas? Podrías haberle preguntado eso a Beethoven. Él andaba pasándola en Alemania como todo el mundo cuando súbitamente le empezó a salir por los poros todo eso. Era música. Yo la estaba pasando en Indiana como todo el mundo cuando súbitamente todo eso me comenzó a salir por los poros. Era repugnancia por la civilización."

Y así podríamos continuar.

Cualquiera puede tener una idea. Cualquiera puede tener una buena idea. Cualquiera puede tener LA idea.

A todos mis colegas les ha pasado: aparece alguien en una fiesta, en una reunión, en donde sea y te dice algo así como "tengo esta gran idea para una novela, ¿por qué no te la cuento, tú la escribes y nos vamos a mitades?" (!).

Creo que las buenas ideas están en todos lados. En una conversación oída al pasar. En el párrafo de un instructivo técnico. En los delirios de un vagabundo que pide limosna. En la letra de una cumbia escuchada en el pesero. En la sección de noticias científicas del periódico.

El problema, coinciden los profesionales, es convertir esa idea en una historia coherente. Darle voz a los personajes. Convertir una situación absurda en un escenario creíble. Interesar al lector en una idea que tuve.

No es fácil. Pero tampoco es mecánica cuántica. Cualquier persona con suficiente disciplina es capaz de construir a partir de la idea más banal una buena historia.

Y la mejor de las ideas, en manos de un narrador torpe, no vale nada.

Recuerdo un colega que contaba una historia —que le había tocado presenciar— que me parecía envidiable, acerca de una avioneta repleta de cocaína que se estrellaba en un lugar remoto. Poco a poco los lugareños comenzaban a metérsela hasta que se convertía en un pueblo de asesinos y él tenía que salir huyendo. Ahí había una novela. En su libro se convirtió en apenas un par de párrafos mencionados al vuelo. Ni modo.

Así que a cazar musas, con los ojos y las orejas muy abiertos.

Donde menos se espera, salta la idea.

P.D.: Neil Gaiman contesta con gran elegancia y generosidad esta pregunta en su website. Aquí el link al artículo, en inglés.

P.D. 2: Perdonen si sólo puse referencias anglófonas pero no encontré respuestas a esta pregunta elaboradas por escritores mexicanos. Si alguien conoce algún link, le agradeceré que lo comparta en los comentarios.

viernes, mayo 28, 2010

Las cinco reglas de Heinlein (y el anexo de Sawyer)

A Cecilia Eudave

Robert J. Sawyer, exitoso escritor canadiense de ciencia ficción, creador de la novela en la que se basó la serie FlashForward, tiene en su página un apartado sobre consejos sobre cómo escribir.

En uno de esos artículos, Sawyer suscribe las 5 reglas de oro para escribir de Robert Heinlien, legendario autor de la era dorada de la ciencia ficción, considerado el siguiente en la lista de los mejores autores del género después (o a la par) de Isaac Asimov y Arthur C. Clarke.

Sawyer acota las cinco reglas de Heinlein y propone una sexta. Vale la pena echarles un ojo, aunque no seas específicamente un autor de ciencia ficción. Con que quieras ser escritor habrán de servirte.

Ojo: no soy un entusiasta ni de Asimov ni de Clarke, que siempre me parecieron escritores muy raboncitos, y lo poco que leí de Heinlein (Tropas del espacio, Extranjero en tierra extraña) siempre me dejó frío. Pero las reglas son buenísimas y hoy se las quiero compartir.

El artículo original, en inglés, se puede leer aquí. A continuación, un resumen.

Regla 1. Escribe

Suena absurdo, pero es lo último que la mayoría de los aspirantes a escritores están dispuestos a hacer. Dice Sawyer que no importa cuántos cursos y talleres tomes, la única manera de convertirte en un escritor es escribiendo. De cien aspirantes, apenas la mitad tendrán la entereza de sentarse a hacerlo.

Regla 2. Termina lo que empieces

No se puede aprender a escribir sin haber escrito una historia de principio a fin. Y sólo hasta entonces, teniendo una unidad será muy fácil ver qué partes funcionan y cuáles no. De los cincuenta aspirantes a escritores del principio, veinticinco son incapaces de ternimar nada.

Regla 3. No te claves en la correción

"Las obras se abandonan, no se terminan", cita Sawyer. Hay que saber en qué momento dejar la obra pues se corre el riesgo de corregir y reescribir inteminablemente. "Aunque muchos principiantes no lo crean, un (buen) editor sabrá decirles qué corregir", apunta Sawyer. "Cualquiera termina una novela", me dijo alguna vez Juan Hernández Luna, "pero no cualquiera la corrige." De los veinticinco aspirantes que quedaban, doce son incapaces de terminar sus correcciones.

Regla 4. Debes colocar tu obra en el mercado
Puedes vivir en la fantasía de que eres un escritor profesional, dice nuestro autor, pero no será realidad hasta que no haya alguien dispuesto a pagarte dinero por lo que escribes. A diferencia del mercado anglosajón, donde aún persiste un modesto circuito de revistas que compran cuentos, en nuestro medio es necesario presentar a dictaminación tu novela o mandarla a concursos. Esto último fue lo que me abrió las puertas del mundo editorial, con Tiempo de alacranes. En cualquiera de los dos casos, hay que colocar el trabajo ahí donde pueda ser publicada y producir dinero. Seis de los doce aspirantes a escritores que restaban serán incapaces de encontrar salida para su novela.

Regla 5. Debes mantener tu trabajo en el mercado hasta que se venda

¿Fuiste rechazado de una editorial? Mándalo a otra. ¿No te mencionaron en aquel concurso? Manda tu novela a otro. Y a otro. Y a otro. Hasta que encuentre su casa editorial. No te desanimes, habrás de enfrentarte muchas veces con el rechazo. Insiste. Yo mismo tardé casi ocho años desde que terminé de escribir Gel Azul hasta que se publicó en México. Me la rechazaron de dos editoriales y perdió cuatro concursos hasta que halló su camino (e incluso ganó un premio Ignotus). Algo similar le pasó a Ladrón de sueños. De los seis escritores que nos quedaban, tres tirarán la toalla desanimados por los rechazos.

Regla 6. Empieza a trabajar en tu nuevo proyecto

De inmediato. Esta es la regla que añade Robert J. Sawyer. No esperes a que se publique tu obra anterior. Sólo así podrás tener un cuerpo significativo de trabajo como para considerarte un escritor profesional. Y si te bloqueas a la mitad, empieza algo nuevo, siempre que te remitas a la regla número 2. De los tres escritores que nos quedaban, sólo uno tendrá la entereza para seguir escribiendo.

Así, de cien aspirantes que teníamos al principio, apenas uno o dos serán capaces de seguir estas reglas. Pregunta Sawyer, "¿Serás tú uno de ellos? Espero que sí, pues de seguirlas, con una pizca de talento, vas a hacerla."

Espero que les sirvan. A mí me han ayudado mucho.